viernes, 14 de octubre de 2011

2.2.2 Actitudes y Componentes Actitudinales.

2.2.2 Actitudes y Componentes Actitudinales.
Componentes cognoscitivo, afectivo y conativo

Una actitud es una disposición mental y neurológica, que se organiza a partir de la experiencia que ejerce una influencia directriz o dinámica sobre las reacciones del individuo respecto de todos los objetos y a todas las situaciones que les corresponden”. Floyd Allport.
Kimball Young: “Se puede definir una actitud como la tendencia o predisposición aprendida, más o menos generalizada y de tono afectivo, a responder de un modo bastante persistente y característico, por lo común positiva o negativamente (a favor o en contra), con referencia a una situación, idea, valor, objeto o clase de objetos materiales, o a una persona o grupo de personas”.

usuarios.lycos.es/.../Textos/actitudes_y_valores.htm

Las actitudes son predisposiciones estables o formas habituales de pensar, sentir, y actuar en consonancia con nuestros valores. Son consecuencia de nuestras convicciones o creencias más firmes y razonadas de que algo vale y da sentido y contenido a nuestra vida. Constituyen el sistema fundamental por el que orientamos y definimos nuestras relaciones y conductas con el medio en que vivimos.
Estabilidad, consistencia y perfectibilidad, es decir, su resistencia al cambio caprichoso. Sin embargo, todas las actitudes positivas son flexibles y admiten cambios y revisiones críticas que hacen posible una dinámica de perfeccionamiento gradual.
Su componente es básicamente intelectivo y afectivo, casi en idéntica proporción. La elección viene cuando nuestra mente conoce, juzga y acepta un valor determinado.
Los hábitos adquiridos con la educación recibida tienen mayor fuerza que la herencia biológica.
Determinan en buena medida el comportamiento, ya que son hábitos operativos que conducen a la acción.
Son un pronóstico fiable de la conducta de cualquier individuo.
Siempre hacen referencia a unos valores en concreto.
Diferenciar actitud de otros conceptos muy próximos (instinto, disposición,...)
Impulsos instintivos: Son innatos y se ciñen a un sólo acto; las actitudes son adquiridas y están abiertas a muchas operaciones y posibilidades.

La disposición conduce a la actitud pero aún no lo es.
La voluntad ocupa un lugar muy importante para conseguir esas actitudes.
¿Cómo formar las actitudes?
Ilusionar, animar y despertar el deseo y el interés por repetir la conducta deseada., es decir, motivar , reforzando, alabando y alentando todo acto positivo con el fin de despertar en el sujeto el deseo de repetirlo.
Facilitar la imitación de modelos positivos: “Las palabras convencen, los ejemplos arrastran”.
Pasar a la acción, ya que la acción transforma a las personas.
Control y evaluación de la propia conducta, manteniendo una charla amistosa y crítica con nosotros mismos periódicamente para valorar los esfuerzos realizados.
Comprometerse voluntaria y públicamente en la formación de hábitos que lleven a la adquisición de la actitud deseada.
Proporcionar el ambiente más adecuado y las circuntancias más favorables.
Ángel Sánchez, Dandy usuarios.lycos.es/.../Textos/actitudes_y_valores.htm
Valores y actitudes www.educarparacrear.org/.../t2n1s2.php?sec=1...

Hemos visto cómo los valores determinan las normas que rigen nuestro comportamiento. Las actitudes que tomamos ante diferentes situaciones en nuestra vida cotidiana se han estudiado muy profundamente desde la psicología. Juan García Madruga explica cómo se manifiestan en tres tipos de respuestas:
· Las respuestas afectivas, basadas en los sentimientos que hacen reaccionar a una persona y tomar una actitud en una situación determinada;
· Las respuestas cognitivas, basadas en las creencias y valores que una persona tiene como referencia en su vida. Las creencias que las personas tienen sobre sí mismas y el mundo que les rodea originan las actitudes; y
· Las respuestas conductuales, basadas en una dimensión más fisiológica, en el comportamiento que tenemos en una situación. Por ejemplo, una actitud positiva hacia un objeto permite predecir conductas favorables hacia él.
De este modo, las actitudes que traducen nuestros valores a la acción, están enmarcadas en el contexto de las normas morales y normas jurídicas que organizan nuestra vida en sociedad.


En términos de análisis del consumidor los tres elementos consisten en:
www.gestiopolis.com/recursos/experto/catsexp/pagans/rh/30/tresactitud.htm - 26k

Modelo de actitud de tres componentes, según el cual la actitud se compone de tres elementos que afectan a sus creencias, emociones y acción.
 Elemento cognitivo. Conocimiento y creencias del individuo sobre un determinado bien o servicio.
 Elemento afectivo. Emociones o sentimientos del individuo sobre el producto o servicio.
 Elemento conativo. Expresión de la intención de compra del consumidor

abc.gov.ar/LaInstitucion/SistemaEducativo/Polimodal/Programas/Espacios%
Componentes actitudinales: actitudes asociadas al saber, al querer y al poder hacer.
Las actitudes a que se hace referencia son tendencias o disposiciones, adquiridas y relativamente du­raderas, a evaluar de un modo determinado un objeto, persona, suceso o situación y a actuar en con­sonancia con dicha evaluación. La formación y el cambio de dichas actitudes operan sobre tres componentes interrelacionados:
ü Componente cognitivo (conocimientos y creencias sobre alguna disciplina y su aprendizaje)
ü Componente afectivo (sentimientos y preferencias en relación con la disciplina y su aprendizaje)
ü Componente conductual (acciones manifiestas y declaraciones de intenciones respecto de la disciplina y su aprendizaje)
Las actitudes son determinantes sobre la conducta, ya que están ligadas a la percepción, a la personalidad y a la motivación. Una actitud es un sentimiento o estado mental positivo o negativo de buena disposición, conseguido y organizado a través de la experiencia, que ejerce una influencia específica sobre la respuesta de la persona a los demás, a los objetos y a las situaciones.
abc.gov.ar/LaInstitucion/SistemaEducativo/Polimodal/Programas/Espacios%
ACTITUDES www.psicologia.cl/psicoarticulos/articulos/actitud.htm
Las actitudes se aprenden.
Las actitudes también definen nuestra predisposición hacia determinados aspectos del mundo.
Por otro lado, nos proporcionan las bases emocionales de nuestras relaciones interpersonales y de identificación con los demás.
Por último, se organizan muy próximos al núcleo de la personalidad. Algunas actitudes son persistentes y duraderas, otras, sin embargo, como es el caso de la variables psicológicas, están sujetas a ciertos cambios.
Las actitudes son parte intrínseca de la personalidad del individuo. Algunas teorías sostiene que las personas buscan la congruencia entre sus creencias y sus sentimientos hacia los objetos, y que las modificaciones en las actitudes dependen de que cambien los sentimientos o las creencias. Los individuos poseen actitudes estructuradas compuestas de diversos elementos afectivos y cognoscitivos. Un cambio en uno de ellos precipita un cambio en los demás. Cuando estos componentes son inconsistentes o exceden el nivel de tolerancia de la persona aparece la inestabilidad. Esa inestabilidad puede corregirse mediante:
1. El rechazo de un mensaje diseñado para influir en las actitudes.
2. La fragmentación de las actitudes.
3. La aceptación de la inconsistencia, de modo que se genere una nueva actitud. Esta teoría propone que el afecto, la cognición y la conducta determinan las actitudes y que éstas determinan, a su vez, el afecto, la cognición y la conducta.
Afecto: el componente emocional o sentimental de una actitud se aprende de los padres, de los maestros y de los camaradas.
Cognición: el componente cognoscitivo de la actitud comprende las percepciones, las opiniones y las creencias de las personas. Se refiere al proceso del pensamiento, con especial énfasis en la racionalidad y en la lógica. Un elemento importante de la cognición es el de las creencias evaluativas que mantiene la persona. Las creencias evaluativas se manifiestan como impresiones favorables o desfavorables que alguien mantiene hacia un objeto o una persona.
Los procesos cognitivos son los procesos de razonamiento
Conducta: el componente de la conducta en una actitud se refiere a la tendencia de la persona a actuar sobre algo o sobre alguien de una manera determinada. La medida de estas acciones puede ser útil para examinar los componentes de la conducta en las actitudes.
La teoría de los componentes afectivos, cognoscitivos y de la conducta como determinantes de las actitudes y del cambio de actitud tiene gran importancia para los directores de empresas. Los jefes han de ser capaces de demostrar que los aspectos positivos de contribución a la organización pesan más que los negativos, desarrollando en sus empleados actitudes generales favorables hacia la organización y hacia el trabajo dentro de la misma.
Las actitudes pueden tener distintos orígenes: la familia, los grupos de amigos o las experiencias en empleos anteriores. Las experiencias primeras en la familia contribuyen a formar las actitudes individuales.
La cultura, las costumbres y el lenguaje influyen sobre las actitudes.
A través de las experiencias en el trabajo, los empleados desarrollan actitudes sobre la igualdad salarial, la evaluación de los rendimientos, la capacidad de mando, el diseño del trabajo y la afiliación al grupo de trabajo.
La expresión disonancia cognoscitiva describe una situación en la que existe discrepancia entre los componentes cognoscitivos y conductuales de una situación. cualquier forma de inconsistencia es incómoda, de forma que los individuos intentan reducir la disonancia. La disonancia se ve como un estado de la persona que provoca las acciones que tratan de hacer volver al individuo a su posición de equilibrio. Podemos definirla, entonces, como un estado de ansiedad mental que aparece cuando hay un conflicto entre las distintas cogniciones de un individuo (por ejemplo, entre actitudes y creencias) después de haber tomado una decisión.
Cuando aparece la inconsistencia en las actitudes, las personas pueden intentar resolver el problema ya sea cognoscitivamente o bien de forma conductual.
La disonancia cognoscitiva tiene importantes implicaciones en la organización: ayuda a explicar las decisiones de un individuo con una actitud inconsistente y a predecir la propensión de una persona a cambiar sus actitudes.
Actitudes y valores.
Los valores están ligados a las actitudes porque sirven como una forma de organizarlas. Los valores se definen como "la constelación de gustos, desagrado, puntos de vista, condicionantes, inclinaciones subjetivas, juicios racionales e irracionales, prejuicios y modelos asociativos que determinan la visión del mundo que tiene una persona".
La importancia de una constelación de valores radica en que una vez internalizada, se convierte (consciente o inconscientemente) en un estándar o criterio para guiar las acciones del individuo. Los valores son extremadamente importantes para comprender una conducta eficaz en la gestión.
Los valores no sólo afectan las percepciones en los fines apropiados, sino también en los medios adecuados para conseguirlos. Desde el diseño y desarrollo de las estructuras y procesos organizativos hasta la utilización de un estilo particular de dirección y de evaluación del rendimiento de los subordinados, los sistemas de valores son siempre persuasivos.
El impacto de los valores es más pronunciado en las decisiones con poca información objetiva y, en consecuencia, con mayor grado de subjetividad.